Con el fin del ciclo de Jon Uriarte una incógnita se plantea en el futuro inmediato del seleccionado argentino: ¿cómo se continúa? Alejandro Bolgieri, presidente de la FeVA, le confió a voleydeargentina. blogspot.com que se tomarán el tiempo necesario para designar al próximo entrenador y que éste será part time y, a su vez, deberá continuar el proyecto "Selección Nacional 2012", que apuesta a renovar la camada del vóleibol masculino. Voleydeargentina dialogó con tres técnicos de renombre que aportaron su punto de vista sobre el panorama que abrió la no renovación de contrato a Uriarte.Daniel Castellani, que actualmente dirige en Polonia, afirmó que es difícil llevar a cabo proyectos largos, y contrapuso la realidad actual con lo que sucede en el viejo continente: "En Europa los contratos se renuevan año a año. Como mucho son de cuatro años, y se renuevan de a dos", ejemplificó.
El entrenador de la selección femenina, Horacio Bastit, destacó lo difícil que es avanzar con el proyecto si los resultados no acompañan. A su vez, sostuvo que el tiempo desgasta el feeling entre los jugadores y el cuerpo técnico, y agregó: "Los proyectos son de cuatro años, y el objetivo deber ser el de clasificar a los Juegos Olímpicos. Para consolidar un proyecto más largo te tiene que ir muy bien. No era el momento para que Argentina lleve a cabo un proyecto tan largo".
Raúl Quiroga, DT de Club de Amigos, se lamentó por la no renovación del contrato de Uriarte: "No terminó un ciclo, los resultados no lo acompañaron, tuvo mala suerte. Creo que le tendrían que haber dado un poco más de tiempo", conjeturó. Sobre un futuro inmediato, al igual que Castellani y Bastit, Quiroga subrayó la necesidad de "completar ciclos olímpicos".Argentina demostró que tiene madera para armar un buen equipo y volver a los primeros planos. Técnicos que puedan pulir las aptitudes de los talentos nacionales abundan aquí y en el exterior. Sólo falta enmarcar estos dos elementos en un proyecto acorde a las necesidades: resultados a corto plazo a cualquier costo, o el recambio anhelado con lo que esto supone: paciencia basada a prueba y error. ¿Cómo continuamos?
