viernes, 4 de julio de 2008

¿Cómo continuamos?

Con el fin del ciclo de Jon Uriarte una incógnita se plantea en el futuro inmediato del seleccionado argentino: ¿cómo se continúa? Alejandro Bolgieri, presidente de la FeVA, le confió a voleydeargentina. blogspot.com que se tomarán el tiempo necesario para designar al próximo entrenador y que éste será part time y, a su vez, deberá continuar el proyecto "Selección Nacional 2012", que apuesta a renovar la camada del vóleibol masculino. Voleydeargentina dialogó con tres técnicos de renombre que aportaron su punto de vista sobre el panorama que abrió la no renovación de contrato a Uriarte.

Daniel Castellani, que actualmente dirige en Polonia, afirmó que es difícil llevar a cabo proyectos largos, y contrapuso la realidad actual con lo que sucede en el viejo continente: "En Europa los contratos se renuevan año a año. Como mucho son de cuatro años, y se renuevan de a dos", ejemplificó.

El entrenador de la selección femenina, Horacio Bastit, destacó lo difícil que es avanzar con el proyecto si los resultados no acompañan. A su vez, sostuvo que el tiempo desgasta el feeling entre los jugadores y el cuerpo técnico, y agregó: "Los proyectos son de cuatro años, y el objetivo deber ser el de clasificar a los Juegos Olímpicos. Para consolidar un proyecto más largo te tiene que ir muy bien. No era el momento para que Argentina lleve a cabo un proyecto tan largo".



Raúl Quiroga, DT de Club de Amigos, se lamentó por la no renovación del contrato de Uriarte: "No terminó un ciclo, los resultados no lo acompañaron, tuvo mala suerte. Creo que le tendrían que haber dado un poco más de tiempo", conjeturó. Sobre un futuro inmediato, al igual que Castellani y Bastit, Quiroga subrayó la necesidad de "completar ciclos olímpicos".

Argentina demostró que tiene madera para armar un buen equipo y volver a los primeros planos. Técnicos que puedan pulir las aptitudes de los talentos nacionales abundan aquí y en el exterior. Sólo falta enmarcar estos dos elementos en un proyecto acorde a las necesidades: resultados a corto plazo a cualquier costo, o el recambio anhelado con lo que esto supone: paciencia basada a prueba y error. ¿Cómo continuamos?

miércoles, 11 de junio de 2008

Pasta de campeón

El miércoles 27 de abril de 2005, a minutos de entrar en la madrugada del jueves bolivarense, 12 hombres de rojo, con el mejor jugador argentino de la historia a la cabeza, enmudecieron a un República de Venezuela colmado por más de 2.700 almas que no entendían cómo era que se les había escapado el "tri".
Los doce hombres de rojo eran los integrantes de Swiss Medical Monteros, que con Hugo Conte como comandante dentro de la cancha y con Waldo Kantor como guía fuera de ella lograron un campeonato memorable, cargado de instántes con sabor a hazaña. Poco importó no ser el sólido campeón imbatible, porque la actitud fue un fundamento clave en los momentos en los que parecía que Rojas estaba groggy. Lo resumió Waldo Kantor cuando el campeonato ya era una meta cumplida: "Esto es maravilloso, el partido fue malo tecnicamente, bueno...¿qué me importa ahora? Lo importante, más allá de ser campeones, es el esfuerzo que pusimos todo el año para conseguirlo", justificó el DT. Qué importa el sufrimiento que generaron los cuatro match points que tuvo Bolívar en el quinto partido, si la garra de Juan Ignacio Forastiero para defender las embestidas celestes justificaron las lágrimas de Conte, que con un nudo en la garganta emocionó a vencedores y vencidos.
Fue 3-2, en 122 minutos, con un ajustado 18-16 en el tie-break. Faltaba poquito para la madrugada de jueves en Bolívar, pero el grito de campeón se escuchó con fuerza en Tucumán. Monteros, con doce verdaderos hombres a la cabeza se consagraba a manos de nada menos que Bolívar, con todo lo que eso implica. Las lágrimas de Conte lo certificaron.
Los Campeones: Javier Viegas, Hugo Conte, Haroldo Da Silva, Machado Aires, Jerónimo Bidegain, Maximiliano Peralta, Juan Ignacio Forastiero, Oscar Sarmiento, Federico Sorrentino, Juozas, Pablo Bianchi, Enrique Laneri. DT: Waldo Kantor.

sábado, 7 de junio de 2008

No a los Sueños Olímpicos

Más allá de jugar un excelente Repechaje. Más allá de la firmeza que tenía el equipo. Más allá de que para la FIVB somos el sexto mejor equipo del planeta. Más allá de que no lo merecíamos…Argentina no irá a los Juegos Olímpicos.

La digna derrota ante el seleccionado local por 26-28, 25-13, 25-19, 17-25 y 20-18 deja sin chances a los argentinos para seguir soñando con la cita mundial más importante del año. Y chau Beijing.

Para explicar el por qué hay que limpiarse las lágrimas y viajar con la mente a los recuerdos, que por si no son muy buenos, de aquel 6 de enero de 2008 en la provincia de Formosa cuando los Reyes Magos no llegaron para los chicos nuestros y cayeron 23-25, 25-23, 25-20 y 25-16 ante el combinado venezolano. ¡Esa era la chance!

Pero ahora ya está. Borrón y cuenta nueva. No sirve de nada lamentarse de algo que no tiene vuelta atrás. Hay que mirar para adelante, y en ese levantar la vista se ve el vació porque la Selección Argentina no tiene competencia a nivel internacional en lo que queda del año. Duro, muy duro.

¿Será el fin del ciclo de Uriarte como entrenador del seleccionado? Creo que es la única certeza que hoy por hoy se escucha por los pasillos de la Feva. De todos modos, se lo podrá juzgar a Jon pero, como diría cualquier hijo de vecino, le tocó bailar con la más fea: el recambio generacional había que hacerlo y él optó por hacerlo ahora.

Basta de resignación y culpa. Hay mucho por hacer y no hay tiempo que perder. Que siga el Show.